Alerta por la caída de la actividad: economistas advierten que la economía roza la recesión técnica

Tras el desplome del 2,9% en julio informado por el INDEC y la baja del 0,6% del PBI en el segundo trimestre, consultoras privadas advierten que se necesitaría un rebote del 3% mensual en agosto y septiembre para no encadenar dos períodos en rojo. Las señales de alarma de Equilibra, LCG, Oxford Economics y Adcap.
Economía26 de septiembre de 2026

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El último informe del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) encendió luces de alarma en los despachos económicos y entre las principales consultoras de la city porteña. El indicador arrojó una contracción del 2,9% durante julio, profundizando el retroceso del segundo trimestre (que ya había exhibido una merma desestacionalizada del 0,6% del PBI) y dejando un pesado arrastre negativo para el resto del año.

Frente a este escenario, los analistas privados coinciden en que, si no se registra un repunte inmediato y de magnitudes extraordinarias en las mediciones de agosto y septiembre, la economía argentina quedará formalmente sumergida en una recesión técnica, al encadenar dos trimestres consecutivos con números en rojo.

La exigencia matemática para evitar la recesión técnica

Los cálculos elaborados por los equipos de análisis macroeconómico reflejan que revertir el signo negativo del tercer trimestre requerirá números prácticamente inalcanzables bajo las condiciones actuales del mercado:

  • La proyección de Equilibra: Para el economista Gonzalo Carrera, las posibilidades de una recesión técnica son concretas: “La economía debería crecer 3% en agosto, para recuperar lo perdido en julio y volver al nivel de junio. Además tendría que expandirse significativamente en septiembre, por arriba del 2% mensual”.

  • El diagnóstico de LCG: Desde la consultora advirtieron sobre la fragilidad del sendero económico: “En esta economía de serrucho, es probable que parte de la caída se revierta en los próximos meses, pero, aun así, la dinámica es la de una economía cuasi recesiva que difícilmente pueda torcer la trayectoria que viene mostrando”.

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Indicadores de agosto en rojo y el freno en los motores del PBI

Las mediciones sectoriales preliminares correspondientes al mes de agosto distan de mostrar la recuperación requerida. Desde el área de Research de Adcap, en un documento elaborado por Federico Filippini y Tomás Buscaglia, remarcaron que los datos “apuntan a un crecimiento prácticamente nulo en agosto, lo que sugiere cierta estabilización, aunque todavía muy por debajo del rebote necesario para compensar la caída de julio”.

En igual sentido se pronunció Mauricio Monge, economista senior para América Latina de Oxford Economics: “Nuestras estimaciones preliminares señalan una contracción del 0,1% mensual en la actividad económica durante agosto. Incluso suponiendo un repunte del 1,6% mensual en septiembre, el crecimiento general del PBI en el tercer trimestre se situaría en el -2% trimestral”.

Al descomponer las variables que componen el Producto Bruto Interno, el informe de LCG expuso que tres de los cuatro pilares de la demanda agregada se encuentran en terreno contractivo:

  • Consumo privado: Con un retroceso del 2,4% en el segundo trimestre, continúa fuertemente condicionado por el menor empleo registrado y el deterioro del poder adquisitivo del salario formal.

  • Inversión: Acumula cinco trimestres ininterrumpidos en baja y se encamina hacia una postura de wait and see típica de los ciclos preelectorales.

  • Gasto público: Debe subordinarse al ajuste fiscal y al declive de la recaudación para asegurar las metas de superávit primario, restando tracción a la actividad.

  • Exportaciones: Constituyen el único componente con capacidad de aportar dinamismo positivo al cierre del tercer trimestre.

¿Una ayuda estadística en la revisión del EMAE?

Dentro de este complejo panorama, algunos especialistas señalan que la estadística oficial podría ofrecer un margen de maniobra involuntario a través de las habituales correcciones que experimenta la serie histórica del EMAE.

Al respecto, los analistas de Adcap detallaron que “las últimas estimaciones han tendido, en general, a revisar a la baja la trayectoria de la tendencia-ciclo, reduciendo el punto de partida para el trimestre actual. Dado que posteriormente el EMAE se ajusta a los datos trimestrales del PBI, estas revisiones pueden modificar el arrastre estadístico hacia el tercer trimestre”. En consecuencia, concluyeron que “una base más baja en junio haría que el rebote necesario fuera algo menos exigente, aunque la caída de julio todavía deja un desafío considerable para evitar una recesión técnica”.

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