El gran gesto de Di María: le regaló su camiseta a un nene al que le saquearon el puesto tras el clásico

Nicolás y su hijo Eloy vendían indumentaria cerca del Gigante de Arroyito cuando fueron asaltados por hinchas rivales que les robaron toda la mercadería. Fideo vio el hecho por televisión y su esposa, Jorgelina Cardoso, se acercó a darles una sorpresa inolvidable.
Sociedad07 de septiembre de 2026

Una historia que combinó la violencia irracional con la más pura solidaridad conmovió a la ciudad de Rosario tras la disputa del clásico. Nicolás Marín y su hijo Eloy, quienes trabajan en un puesto callejero de artículos deportivos a pocas cuadras del Gigante de Arroyito, sufrieron un brutal asalto el domingo después del partido, cuando un grupo de personas con vestimenta de Newell's los atacó y les robó casi toda la mercadería. Al enterarse de lo sucedido por televisión, Ángel Di María y su esposa, Jorgelina Cardoso, decidieron intervenir con un gesto que les devolvió la sonrisa.

El hecho delictivo ocurrió en la intersección de bulevar Rondeau y Olivé, donde padre e hijo atienden su puesto desde hace cinco años. Según relató Nicolás, los agresores bajaron de forma eufórica y les sustrajeron alrededor del 85% de los productos, en su gran mayoría camisetas de Rosario Central: "Fue un momento feo, bastante horrible. Vinieron directo a las camisetas. Si no estaba con mi hijo, me molían a golpes", explicó, al tiempo que agradeció las muestras de apoyo recibidas, incluso de muchos hinchas leprosos que repudiaron el ataque.

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El gesto de Di María y su esposa con un nene y su papá que vendían camisetas en Rosario y sufrieron un robo.

Conmovido por la situación, el delantero y referente del conjunto Canalla no dudó en hacerles llegar una camiseta oficial autografiada con el número 11 en la espalda. Fue la propia Jorgelina Cardoso quien se trasladó personalmente hasta la esquina del puesto para entregarle la casaca en mano al pequeño Eloy, quien no ocultó su emoción: "Nos arrancaron hasta los broches y se guardaron todo. Estoy muy feliz con el regalo; cuando llegue a mi casa la voy a colgar en la pared de mi pieza", expresó el niño.

Detrás del puesto callejero hay una historia de enorme sacrificio familiar. Nicolás contó que junto a su esposa destinaron ahorros y parte de las asignaciones de sus hijos para abastecer el emprendimiento. La meta principal era comprar un vehículo para trabajar a través de aplicaciones de viajes y lograr que Eloy dejara de acompañarlo a la calle para ganarse la vida. Pese al mal momento y el temor vivido por el menor, el gesto de Di María y el respaldo de la comunidad lograron transformar un episodio amargo en un mensaje de empatía por encima de cualquier rivalidad deportiva.

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