
La insólita confesión de Tulipán ante su peor crisis en 40 años: "Ya no sabemos qué hacer para que cojan"



Un llamativo y descarnado diagnóstico encendió las alarmas en el sector de la salud sexual y el consumo masivo. La histórica firma de profilácticos Tulipán anunció la caída en ventas más pronunciada en casi cuatro décadas de trayectoria, una situación crítica que la llevó a poner en duda su propia operatividad futura. Lejos de la profilaxis conceptual y el lenguaje corporativo tradicional, la marca apeló a un mensaje directo y provocador para describir el momento que atraviesa: “Ya no sabemos qué hacer para que cojan”.
A través de un comunicado oficial difundido a la opinión pública, la empresa sintetizó el callejón sin salida en el que se encuentra: “Después de casi 40 años invirtiendo en innovación, investigación y desarrollo, lamentamos informar que estamos ante una situación límite”. La crisis comercial ya había tenido su correlato más severo en el plano laboral: Kopelco, la empresa fabricante de Tulipán, redujo drásticamente su plantilla de 355 a 135 trabajadores en marzo de 2026, lo que implicó una desvinculación masiva del 60% de su personal para intentar mitigar el impacto financiero del desplome en las ventas.



La paradoja generacional y la "crisis del deseo"
El núcleo del análisis que realizó la firma apunta a un fenómeno social y cultural que excede a las variables estrictamente macroeconómicas. Según explicaron desde la compañía, las inversiones constantes en desarrollo de producto no lograron revertir la retracción en el uso: “Durante todo este tiempo trabajamos para mejorar la experiencia sexual con nuevos preservativos, geles íntimos y sextoys. Pero hoy existe una variable que ningún laboratorio puede controlar: sus ganas”.
Bajo esa premisa, Tulipán definió el presente sociológico como una “crisis del deseo”, exponiendo una llamativa contradicción demográfica: la generación que creció con mayor acceso a la información y educación sobre sexualidad en toda la historia es, simultáneamente, la que registra una menor frecuencia en sus relaciones íntimas.
Asimismo, la empresa remarcó con preocupación que, dentro del segmento poblacional que sí mantiene actividad sexual activa, los índices de protección continúan siendo deficientes: “Entre los que sí lo hacen, todavía son muchos los que no se cuidan”, advirtieron. Con un mercado en contracción y un cambio de hábitos que golpea su línea de flotación comercial, la sociedad anónima dejó abierta la puerta a un eventual cese definitivo de actividades: “Nos vemos obligados a evaluar cómo seguir”, concluyó el comunicado.


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