Cuento del tío telefónico: le vaciaron la cuenta a una jubilada tucumana con la excusa de los remedios

Una mujer de 74 años perdió $11 millones después de que delincuentes, haciéndose pasar por un servicio de salud, le sacaron las claves bancarias, pidieron un préstamo a su nombre y derivaron el dinero a cuentas de terceros. 
Sociedad17 de septiembre de 2026Nico VediaNico Vedia

Captura de pantalla 2026-09-17 124131

Una jubilada tucumana de 74 años fue víctima de una estafa virtual millonaria luego de atender una llamada de personas que se presentaron como representantes de un servicio de salud y le ofrecieron gestionar la renovación de su cobertura del 100% en medicamentos. Según relató su abogado, Juan Guerrero, los delincuentes aprovecharon que la mujer efectivamente contaba con ese beneficio para dar credibilidad al engaño y, con esa excusa, lograron que les facilitara sus claves bancarias.

"Se hicieron pasar por personas del subsidio de salud mediante publicidad o mediante llamada. En este caso, la señora ya contaba con una cobertura al 100% en medicamentos y le estaban ofreciendo la renovación", explicó el letrado.

Un préstamo fraudulento y los ahorros, transferidos a terceros

Con las credenciales obtenidas, los estafadores ingresaron a la cuenta de la víctima y solicitaron un préstamo por $10 millones, que fue transferido de inmediato a cuentas ajenas. A esa cifra se sumó cerca de $1 millón que la mujer tenía depositado entre ahorros personales y otros fondos, que corrió la misma suerte.

Sospechan que se trata de una banda organizada

Guerrero advirtió que esta modalidad de estafa se repite con frecuencia y precisó que ya es la segunda víctima que representa con un esquema similar, en el que los delincuentes se hacen pasar por trabajadores de servicios de salud. La causa quedó radicada en la Fiscalía de Estafas N° 1, donde se acumulan denuncias por hechos de estas características.

Según explicó el abogado, uno de los datos que llamó la atención de la defensa es que distintas transferencias realizadas por otras víctimas habrían terminado en una misma cuenta bancaria. "Probablemente estemos hablando de una banda de estafadores", sostuvo Guerrero, aunque aclaró que la investigación deberá determinar si esa cuenta pertenece a integrantes de la organización o si se trata de una cuenta mula utilizada para mover dinero de origen ilícito.

La pelea para frenar el cobro del préstamo

Mientras avanza la causa penal, el principal objetivo de la defensa es evitar que la jubilada tenga que pagar las cuotas del crédito que fue tramitado en su nombre sin su consentimiento real. Guerrero indicó que ya realizó presentaciones ante el banco y que puso el caso en conocimiento de Defensa del Consumidor, organismo ante el cual está prevista una audiencia. También anticipó que pedirá medidas ante la Fiscalía para impedir que se concreten los débitos automáticos correspondientes al préstamo.

La defensa sostiene que el crédito fue obtenido de manera fraudulenta y busca su anulación, mientras la Justicia investiga cómo se ejecutó la maniobra, el circuito que siguió el dinero y quiénes estuvieron detrás del engaño.

Artículos relacionados