Tensión en Medio Oriente: EE.UU. destruyó cinco petroleros iraníes tras un ataque con misiles
La escalada bélica entre Washington y Teherán alcanzó un nuevo pico de máxima tensión en las rutas marítimas del Golfo. Fuerzas militares de los Estados Unidos destruyeron este martes cinco petroleros iraníes vinculados al Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC), en una operación ejecutada en respuesta directa a dos intentos de ataque con misiles balísticos contra un buque de guerra de la Armada estadounidense, que logró evadir los impactos sin registrar heridos ni bajas en su tripulación.
Según informó el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), las fuerzas navales emitieron advertencias previas a las tripulaciones para que evacuaran las embarcaciones antes de abrir fuego. Como resultado de los ataques selectivos, los cinco navíos quedaron inutilizados:
En el golfo de Omán: Fueron alcanzados y destruidos los buques M/T Kaviz, M/T Charminar, M/T Horizon 1 y M/T Riesco.
Cerca de la isla de Kharg: Se neutralizó el petrolero M/T Derya, en las inmediaciones del enclave estratégico por donde fluye la mayor parte de las exportaciones de crudo iraní.
Desde el Pentágono sostienen que estos navíos integran una red logística y comercial clandestina multimillonaria operada por el régimen persa para sortear embargos y financiar las actividades del IRGC y sus milicias aliadas en Medio Oriente. La acción militar se suma a la ejecutada el pasado 5 de septiembre, cuando Washington destruyó otros tres petroleros tras registrar ofensivas contra un portaaviones y un destructor.
La advertencia de Teherán: amenaza a bases estadounidenses
El contragolpe naval norteamericano provocó una inmediata reacción de la cúpula militar de la República Islámica. El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Alí Abdolahi, lanzó una severa advertencia a través de la televisión estatal:
"Cualquier ataque contra los petroleros iraníes dará lugar a que las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán ataquen las bases estadounidenses en la región".
Disputa por un dron submarino y cerco económico aéreo
En simultáneo al fuego en altamar, la Guardia Revolucionaria aseguró haber capturado un vehículo submarino no tripulado estadounidense cerca de la entrada del estrecho de Ormuz. Teherán identificó al aparato como un modelo Dive-LD de casi seis metros y tres toneladas, calificado por el régimen como un sistema sofisticado de espionaje incorporado por la Marina estadounidense en 2025.
Sin embargo, el Ejército de Estados Unidos relativizó el hecho: voceros navales aclararon que se trató de un equipo que había quedado a la deriva por una falla técnica y desmintieron que transportara instrumental clasificado o información sensible.
A la par del despliegue militar, la Casa Blanca reforzó su estrategia de asfixia financiera bajo la denominada "Operación Paria Económico". El Departamento del Tesoro anunció sanciones contra 36 entidades e individuos vinculados a la aviación iraní, apuntando contra 27 aerolíneas locales, la logística de la compañía privada Mahan Air y redes intermediarias radicadas en Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Malasia, Kazajistán y el Reino Unido dedicadas a la compra encubierta de aeronaves y repuestos.