León XIV pidió a Europa evitar la “ilusión del rearme” y apostar por el diálogo

El Papa llamó a fortalecer el derecho internacional y el multilateralismo para evitar nuevos conflictos. Durante su visita a Metz, también reclamó “audacia en la negociación” y esfuerzos para construir la paz. 
28 de septiembre de 2026Nico VediaNico Vedia

1536x864_cmsv2_6da8d9a9-9cff-5908-8405-f877c57107ba-9928961El papa León XIV llamó a Europa a profundizar el diálogo y la negociación como herramientas para evitar nuevos conflictos y advirtió sobre lo que definió como la “ilusión del rearme”.

El pontífice llegó desde Lourdes a Metz, una ciudad marcada por su historia durante la Segunda Guerra Mundial y vinculada a Robert Schuman, uno de los padres fundadores de la Unión Europea. Allí participó de un encuentro religioso y de un congreso dedicado a Europa, luego de escuchar al presidente francés, Emmanuel Macron.

“Encontrarse en lugar de enfrentarse”

Durante su discurso, León XIV repasó parte de la historia europea y destacó la importancia de las tradiciones y de los valores vinculados con la religión católica.

El Papa cuestionó el deterioro de las relaciones entre personas y Estados y señaló que “hoy en día, las relaciones humanas y entre los Estados se vuelven cada vez más bárbaras”.

También advirtió sobre el debilitamiento del valor de la palabra y sostuvo que “se menosprecia el valor de la palabra dada; y se presume más bien de la mentira y el engaño”.

Frente a ese escenario, planteó que Europa tiene la posibilidad de revertir esa tendencia a partir del respeto y la búsqueda de acuerdos.

“Europa puede poner fin a esta espiral gracias al respeto por el otro que ha sabido cultivar y preservar, pues ha demostrado ampliamente, en los últimos ochenta años, que es posible hacer valer opiniones, reivindicaciones e intereses divergentes, encontrándose en lugar de enfrentarse”, expresó.

La defensa del derecho internacional

León XIV también reivindicó el papel del derecho internacional y el multilateralismo en las relaciones entre los Estados.

“El derecho internacional y el multilateralismo hacen hincapié en la igualdad efectiva de los Estados en sus relaciones mutuas y constituyen el mejor antídoto contra la voluntad de dominación, que es la raíz de todo conflicto”, sostuvo.

En ese marco, recordó el papel de Robert Schuman después de la Segunda Guerra Mundial y su compromiso con la construcción de vínculos entre pueblos que habían estado enfrentados.

El Papa destacó que, después de aquella tragedia, Schuman apostó por “la paz y la hermandad entre los pueblos que, después de haber luchado durante mucho tiempo, finalmente reconocieron que se necesitaban mutuamente”.

El llamado a evitar el rearme

El pontífice también hizo referencia a los conflictos armados que actualmente atraviesan al continente europeo.

“Lamentablemente, también en Europa, en esta época ha reaparecido la guerra: una nueva inútil masacre que cada día causa innumerables víctimas civiles”, afirmó.

En ese sentido, consideró que las palabras de la Declaración Schuman mantienen vigencia y citó su llamado a una Europa organizada como aporte para mantener relaciones pacíficas.

León XIV pidió a las instituciones europeas “comprometerse en un diálogo paciente, mostrar audacia en la negociación y estar dispuestos a sacrificar algunas posiciones por el bien superior de la paz”.

La búsqueda de la paz, aclaró, no puede ser “ingenua”, pero llamó a tener cuidado con “la ilusión del rearme”.

“No es casual que los repetidos llamamientos a incrementar el gasto militar y las decisiones que esto conlleva sean presentados por muchos gobernantes con la justificación del peligro respecto a los otros”, señaló.

“Esfuerzos creativos” para promover la paz

En otro tramo de su discurso, el Papa planteó una pregunta a Europa sobre el camino que está tomando frente a los conflictos.

León XIV preguntó si el continente realiza realmente “esfuerzos creativos” para promover la paz en el mundo o si, por el contrario, simplemente busca “detener la hemorragia de la guerra y prepararnos mejor para las que suponemos que todavía están por venir”.

Al encuentro habían sido invitados los 26 líderes de la Unión Europea y representantes de las instituciones comunitarias. Finalmente, participaron el príncipe Alberto II de Mónaco, el gran duque Guillermo de Luxemburgo, el primer ministro francés, Sébastian Lecornu; el primer ministro luxemburgués, Luc Frieden; el copríncipe de Andorra y obispo de Urgell, Josep-Lluís Serrano Pentinat; la ministra-presidenta del estado alemán del Sarre, Anke Rehlinger; y el expresidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.