El petróleo trepó a US$ 107 tras el rechazo de Trump a la tregua con Irán

El Brent subió más del 3% luego de que EE.UU. descartara abrir el estrecho de Ormuz. Crece la expectativa de suba de tasas de la Fed.
Mundo28 de septiembre de 2026

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La volatilidad geopolítica volvió a golpear de lleno en el tablero económico internacional. Los precios del petróleo registraron un marcado salto en el inicio de la semana, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, rechazara formalmente la última propuesta de tregua presentada por el régimen de Irán, cuyo objetivo era acordar un cese del fuego temporal para reabrir el estrecho de Ormuz. La negativa de la Casa Blanca disipó el optimismo que había aliviado a las plazas bursátiles a finales de la semana pasada y desató una renovada ola de aversión al riesgo en los mercados de renta variable y deuda soberana.

En el mercado energético europeo, el crudo de referencia global Brent escaló más de un 3% y quebró la barrera de los 107 dólares por barril (unos 94 euros), reavivando el fantasma de un estrangulamiento de la oferta mundial de combustibles y un traslado directo hacia los costos logísticos internacionales. En simultáneo, el barril de West Texas Intermediate (WTI), indicador de referencia en el mercado norteamericano, avanzó cerca de un 2% para ubicarse por encima de los 94 dólares (unos 83 euros), borrando la baja del 2% que se había registrado el viernes previo cuando circuló la iniciativa diplomática iraní.

La negativa de Trump y las condiciones impuestas por Teherán

El epicentro de la discordia se remonta a la oferta planteada por Teherán durante las deliberaciones de la Asamblea General de la ONU, donde propuso un alto el fuego de siete días que contemplaba destrabar el paso de buques cisternas por el estrecho de Ormuz. Sin embargo, Trump desestimó de plano el convite ante los cronistas apostados frente a la Casa Blanca: "Rechazo su propuesta", sentenció de forma tajante.

Pese a ello, el mandatario norteamericano matizó su postura en declaraciones concedidas a la plataforma informativa Axios, donde admitió que aguarda un reinicio de las tratativas diplomáticas:

“Quieren llegar a un acuerdo, pero no es el acuerdo que yo quiero cerrar. Es algo a lo que quizá habríamos accedido hace un año. Han ido demasiado lejos”.

Fuentes diplomáticas familiarizadas con el caso anticiparon que este mismo lunes podrían entablarse contactos indirectos entre Washington y Teherán. Por su parte, la administración iraní ratificó sus exigencias de máxima para levantar el bloqueo en Ormuz: la liberación inmediata de sus activos financieros congelados en el exterior, la cancelación total de las sanciones sobre sus exportaciones de crudo y el fin del cerco naval estadounidense.

El cuadro en Oriente Medio se agrava por el riesgo latente en el mar Rojo, donde la consolidación del control de las milicias hutíes sobre la costa de Yemen —incluyendo las proximidades estratégicas del estrecho de Bab el Mandab— continúa amenazando la navegación comercial.

Sacudón en Wall Street, bonos en máximos de 2007 y presión sobre la Fed

El encarecimiento del barril reactivó los temores a un rebrote inflacionario que complique a las principales economías del planeta. En Asia, las pizarras mostraron retrocesos significativos: el índice Kospi de Corea del Sur cayó un 2,3% tras su reapertura operativa, mientras que el Shanghai Composite cedió un 1,8% y el Nikkei 225 de Tokio cerró prácticamente neutro (-0,1%). La única excepción regional fue el Hang Seng de Hong Kong, con una suba del 0,7%.

En Nueva York, si bien Wall Street había cerrado el viernes en terreno positivo —con el Dow Jones subiendo 478 puntos (+0,9%), el S&P 500 avanzando 0,5% y el Nasdaq 0,5%—, la perspectiva de una inflación resistente comenzó a erosionar las expectativas. La aceleración de precios vuelve a colocar bajo estricto monitoreo las decisiones de la Reserva Federal (Fed) en su próxima cita de política monetaria a finales de octubre. De acuerdo con la herramienta FedWatch de CME Group, la probabilidad de que la Fed aplique una segunda suba consecutiva en las tasas de interés ya supera el 65%.

Este endurecimiento monetario se reflejó con crudeza en los títulos públicos: el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a diez años trepó transitoriamente al 5,21%, rozando sus valores más elevados desde 2007. La escalada de la tasa soberana —que antes del estallido del conflicto bélico con Irán se situaba en el 3,97%— eleva sustancialmente el costo del financiamiento para empresas y particulares. En otros activos de resguardo, el dólar trepó a 157,69 yenes, el euro cotizó estable en 1,1388 unidades y el oro retrocedió más del 2%, ubicándose en torno a los 4.220 dólares la onza.

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