Empresarios tucumanos advierten por el costo de la luz: “Esto va a producir quebrantos”

La Unión Hotelera y Gastronómica de Tucumán reclama revisar la forma en que EDET factura la potencia contratada. Advierten que las tarifas eléctricas golpean cada vez más a hoteles, bares y restaurantes y anticipan un escenario crítico para el verano. 
12 de septiembre de 2026Nico VediaNico Vedia

resize_1695295968El costo de la energía eléctrica se convirtió en uno de los principales motivos de preocupación para el sector hotelero y gastronómico de Tucumán. Empresarios del rubro aseguran que las facturas de EDET aumentaron de manera sostenida durante los últimos dos años y que la estructura tarifaria actual resulta cada vez más difícil de afrontar.

El reclamo fue planteado por la Unión Hotelera y Gastronómica de Tucumán, que ya mantiene conversaciones con el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT), encabezado por Eduardo Cobos. El objetivo es encontrar una alternativa que contemple la situación general de la actividad y no solamente casos particulares.

Ernesto Gettar, presidente de la entidad, sostuvo que el incremento del costo energético no responde a una suba puntual, sino a un proceso que se acumuló durante todo el año. “Viene el arrastre de todo un año que viene subiendo continuamente. No es que hubo un aumento de la noche a la mañana. No para de aumentar”, afirmó.

Según explicó, durante los últimos dos años el precio de la electricidad tuvo un crecimiento que el sector considera desmedido, incluso contemplando los subsidios. Para hoteles, bares y restaurantes, donde la actividad requiere un uso permanente de cocinas, cámaras de frío, iluminación y equipos de climatización, el impacto de la boleta es especialmente fuerte.

“En los últimos dos años se ha disparado en forma desmedida el costo de energía, más allá de los subsidios”, remarcó Gettar.

El reclamo por la potencia contratada

Uno de los principales puntos que plantea el sector está relacionado con la manera en que se determina la facturación. Los empresarios cuestionan especialmente el componente correspondiente a la potencia contratada, ya que, según explicaron, en determinados casos termina representando un costo mayor que el de la energía efectivamente utilizada.

“Hay que tener en cuenta dos ítems: uno es la potencia que contratás y el otro la energía que consumís. La potencia es mucho más alta que la energía que consumimos”, explicó el dirigente.

Por ese motivo, la Unión Hotelera y Gastronómica busca que se analice este esquema y se avance hacia una modalidad que, según consideran, resulte más razonable para establecimientos que atraviesan una etapa de menor actividad y mayores costos.

“Lo estamos tratando con el señor Cobos y con todo su equipo, viendo qué es lo que se puede hacer al respecto. No solamente de un hotel, sino de toda la gastronomía y toda la hotelería en general, que está con un problema de costo altísimo de energía”, señaló Gettar.

Desde el sector remarcaron que el pedido no apunta específicamente a obtener nuevos subsidios, sino a revisar el mecanismo mediante el cual se determina el monto final de las facturas.

La preocupación por el verano

El escenario genera todavía mayor inquietud de cara a los próximos meses. Con la llegada de las altas temperaturas, el uso de los equipos de aire acondicionado aumenta considerablemente en los establecimientos, algo que podría traducirse en facturas todavía más elevadas.

“¿Te imaginás lo que va a ser esto en pleno verano, donde tenemos temperaturas superiores a los 30 grados en Tucumán? Es brutal”, advirtió Gettar.

El dirigente explicó que, en el caso de la hotelería y la gastronomía, la electricidad no forma parte directamente del proceso productivo, sino que permite garantizar las condiciones necesarias para brindar el servicio.

“Nosotros no producimos con la energía. Nosotros tenemos servicio con la energía para hacer que un lugar sea un poco más acogedor”, sostuvo.

A esto se suma otro problema: la posibilidad de trasladar los mayores costos a los precios tiene un límite. En un contexto de menor consumo y pérdida de poder adquisitivo, aumentar el valor de los servicios puede significar una nueva caída en la cantidad de clientes.

Advierten por posibles cierres

La combinación de tarifas elevadas, menor consumo y costos fijos crecientes genera preocupación entre los empresarios. Gettar fue contundente al describir el escenario que enfrenta la actividad y advirtió que algunas empresas podrían no lograr sostenerse.

“Esto va a producir quebrantos en algunas empresas. No solamente se trata de la hotelería, sino también de la gastronomía”, afirmó.

En ese contexto, desde el sector también explicaron por qué, pese a las dificultades, muchos establecimientos continúan funcionando. Según planteó el dirigente, cerrar una empresa también implica afrontar importantes costos vinculados con indemnizaciones, alquileres, deudas y compromisos pendientes.

“Los cierres no se producen porque realmente cerrar un negocio es muy caro. Eso pasa por no tener capacidad económica para cerrarlo, porque si no, serían muchísimos los cierres que tendríamos a estas alturas”, sostuvo.