
Hallan ADN femenino desconocido en el caso Érika Álvarez y se complican hipótesis de encubrimiento



La novena audiencia en el juicio oral por el femicidio de Érika Antonella Álvarez sumó un elemento de insospechada complejidad para la causa. Durante la ronda de testimonios periciales, el bioquímico Guillermo González, integrante del Equipo Científico de Investigación Fiscal (ECIF), reveló que los análisis de biología forense detectaron un perfil genético femenino que no pertenece a la víctima ni a ninguna de las personas identificadas o imputadas en el expediente. El hallazgo reabre los interrogantes sobre la eventual presencia de otra persona en la vivienda de Yerba Buena donde se habría consumado el asesinato.
El especialista explicó que los perfiles genéticos fueron contrastados con las muestras de la víctima, del principal acusado Felipe "El Militar" Sosa, de los imputados por encubrimiento Justina Gordillo y Jorge "Chicho" Díaz, y de Nicolás Navarro Flores (quien ya fue condenado por intentar obstaculizar la investigación). El ADN no identificado fue hallado en muestras biológicas extraídas del inmueble de Sosa —específicamente en un cabello y una mancha de sangre—, así como también en los elementos utilizados para envolver y atar el cadáver.


Limpieza de escena y el interrogante de la mujer misteriosa
La revelación se acopla a lo manifestado en jornadas previas por la perito Verónica Cambieri, quien sorprendió al tribunal al señalar la llamativa ausencia de restos biológicos en las camas de la vivienda del imputado. Esta circunstancia reforzó la hipótesis de que el lugar fue sometido a una limpieza profunda para erradicar rastros, aunque sin lograr eliminar totalmente el material genético que ahora plantea una incógnita clave: si otra mujer estuvo presente en el lugar y si tuvo algún grado de participación o conocimiento del hecho.
Pese a que el fiscal Pedro Gallo orientó la acusación a que Sosa actuó con ayuda de terceros cuya identidad no se pudo determinar judicialmente, la sola presencia del perfil genético requiere evaluar su relevancia procesal a la luz del tiempo transcurrido desde el crimen.
Reconstrucción horaria y alivio para las defensas
La jornada sumó además la declaración del perito Leonel Díaz, del Departamento de Investigación Criminal del Ministerio Público Fiscal (MPF), quien presentó la reconstrucción de movimientos basada en cámaras de seguridad y antenas de telefonía celular. El analista precisó que el 7 de enero, día del femicidio, Sosa cargó el cuerpo en el asiento trasero de su camioneta VW Amarok a las 10:33 hs y partió hacia el descampado donde lo abandonó a las 11:39 hs, coincidiendo con la confesión realizada por el propio "El Militar" en el debate.
Este peritaje determinó que el imputado Jorge "Chicho" Díaz llegó al domicilio de Sosa recién después de las 15:00 hs, se retiró y volvió a las 17:15 hs. Ante esto, los abogados defensores de Gordillo (María Florencia Abdala y Camilo Atim) y de Díaz (Juan Pablo Bello) destacaron que la evidencia científica y horaria demuestra que sus asistidos arribaron cuando el cuerpo ya no estaba en la vivienda y que no se hallaron rastros genéticos de ellos en la escena, debilitando la hipótesis fiscal de que hayan colaborado en las maniobras para ocultar el cadáver.


Fuerte cruce entre "El Militar" Sosa y sus abogados antes de la novena audiencia por Érika Álvarez

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