Catamarca subió de categoría sísmica: la zona cordillerana quedó en el nivel máximo

El geólogo Lorenzo Parra explicó que la provincia ingresó a zona 3 y el sector oeste a zona 4.
Sociedad03 de noviembre de 2026

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La provincia de Catamarca elevó su clasificación en el mapa de peligrosidad sísmica de la Argentina, según confirmó el geólogo y docente de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCa), Lorenzo Parra. De acuerdo con el nuevo esquema técnico, el territorio catamarqueño dejó la categorización baja que mantenía históricamente y pasó a integrar la Zona 3 (peligrosidad elevada), mientras que toda la franja cordillerana —desde la sierra de Ambato hacia el oeste— ascendió a la Zona 4, el nivel más crítico del escalafón nacional.

El especialista remarcó que la actualización oficial reconoce finalmente la verdadera complejidad tectónica del territorio, caracterizado por extensas zonas de montaña y valles vulnerables a movimientos de gran magnitud.

Zonas alcanzadas y exigencias en la edificación

La Zona 3 abarca ahora al Valle Central y los valles intermontanos, mientras que la Zona 4 concentra el mayor nivel de riesgo debido a su cercanía directa con las fallas activas y el proceso de levantamiento de la Cordillera de los Andes.

Si bien la modificación es normativa y nominativa, Parra hizo hincapié en que este cambio debe traducirse de inmediato en medidas concretas de prevención urbana y controles de infraestructura por parte de las autoridades municipales y provinciales. En ese sentido, advirtió sobre la urgencia de realizar evaluaciones y refuerzos estructurales sismorresistentes en el casco histórico (conventos, iglesias y edificios antiguos), así como en nuevos desarrollos habitacionales, puentes y obras públicas.

Antecedentes y actividad recurrente en el NOA

La recategorización por parte del Instituto Nacional de Prevención Sísmica (INPRES) responde a reiterados planteos del sector académico local. El geólogo recordó que durante 2026 ya se contabilizaron 19 movimientos sísmicos en suelo catamarqueño, al tiempo que rememoró los estragos del terremoto del 7 de septiembre de 2004 (de magnitud 6,5 en la escala de Richter con epicentro en la sierra de Ambato).

"Tenemos que tomar todas las medidas preventivas y aplicar las normas sismorresistentes en cada construcción. No deberíamos esperar a que suceda un sismo grande para volver a preocuparnos", concluyó el especialista.

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