
La salida de Grupo México de la licitación de las líneas Belgrano, San Martín y Urquiza generó interrogantes sobre el interés privado en el proceso, aunque en el Gobierno relativizaron su impacto y sostuvieron que las condiciones centrales de la privatización se mantendrán sin cambios. El principal punto de conflicto es el Open Access, un esquema que permite que distintos operadores utilicen una misma red de vías para transportar cargas. El Ejecutivo no lo revisará porque lo considera una condición necesaria para atraer nuevos operadores y ampliar el transporte de cargas.






