Desaparición de Raúl Moyano: su hijo mantiene la esperanza y destaca un dato clave para la búsqueda
Nico Vedia

La búsqueda de Raúl Moyano en el cerro Ñuñorco continúa mientras su familia espera novedades y mantiene la esperanza de encontrarlo. En el décimo día desde su desaparición, su hijo Matías destacó el trabajo de los equipos de rescate y aportó detalles sobre la experiencia de su padre en la montaña, su preparación física y un hallazgo que podría ayudar a orientar las tareas.
Desde el campamento montado en la zona, Matías explicó que las condiciones climáticas habían mejorado y permitían un mayor despliegue de los recursos disponibles. Helicópteros, drones, perros de rastreo y personal en tierra participan de los operativos, mientras los rescatistas reciben provisiones para continuar con las recorridas en las zonas más altas.
“Hoy se ve mucho desplazamiento”, expresó al describir el trabajo coordinado entre los distintos grupos que participan de la búsqueda.


Un operativo que se amplió con la mejora del clima
Matías llegó a la zona el viernes y recordó que tanto esa jornada como el sábado estuvieron marcados por la niebla y la lluvia. Esas condiciones dificultaron las tareas y aumentaron la incertidumbre de la familia, que también debió trasladarse desde otras provincias para seguir de cerca el operativo.
Con la mejora del tiempo, el movimiento de los equipos se intensificó. El helicóptero ya llevaba varios días sobrevolando el área, aunque el viento había complicado las posibilidades de aterrizar durante las primeras jornadas.
Para el hijo de Raúl, uno de los principales aportes de los vuelos es la posibilidad de observar sectores a los que resulta muy difícil llegar por tierra, especialmente las quebradas. Contó que él y otros familiares intentaron acercarse a algunos de esos lugares, pero comprobaron que el acceso era prácticamente imposible.
En el operativo participan efectivos del Grupo Cero, rescatistas, voluntarios vinculados al trekking, personal de Gendarmería, policías, bomberos y baqueanos de la zona. También hay vecinos que colaboran desde la base con la preparación de alimentos, las donaciones y el traslado de provisiones hacia los sectores de mayor altura.
Matías valoró especialmente la ayuda de Parajón, a quien destacó por su colaboración en la coordinación y el desplazamiento de los equipos en el cerro.
La experiencia de Raúl en la montaña
Uno de los aspectos que sostiene la esperanza de la familia es la preparación física y la experiencia que Raúl tenía para realizar actividades al aire libre.
Según contó su hijo, el hombre acostumbraba hacer senderismo, trekking y recorridos en bicicleta. Durante su estadía en Bariloche y su paso laboral por El Bolsón, solía aprovechar los fines de semana para recorrer senderos de montaña. También había comenzado actividades de gimnasio y natación.
“Es una persona que está muy apta físicamente”, afirmó Matías, quien además remarcó que su padre acostumbraba llevar abundantes provisiones, incluso cuando tenía previsto realizar una caminata de pocas horas.
La familia espera que haya podido administrar los alimentos que llevaba consigo, aunque su hijo reconoció que resulta difícil saber cómo pudo manejar la situación durante tantos días, ya que no había previsto una emergencia de estas características.
Un curso de supervivencia que podría aportar pistas
En medio de la búsqueda, la familia encontró en la casa de Raúl un libro relacionado con una capacitación en supervivencia que habría realizado meses atrás en la Universidad Nacional de Río Negro.
El hallazgo renovó las expectativas de sus allegados. Matías explicó que aguardaba recibir el material para compartirlo con Parajón y analizar si los conocimientos adquiridos por su padre podían aportar elementos para comprender sus posibles decisiones después de haberse desorientado.
La intención es sumar esa información al trabajo que ya se realiza para evaluar las alternativas que pudo haber considerado durante el descenso y ayudar a orientar las próximas recorridas.
El hijo de Raúl reconoció que los cambios repentinos del tiempo en la zona representan una dificultad importante. A diferencia de lo que estaba acostumbrado a experimentar en el sur del país, donde la niebla o la lluvia podían disiparse en pocos minutos, en Tucumán las condiciones pueden variar de manera marcada.
En ese contexto, consideró posible que su padre haya iniciado el recorrido confiando en que la niebla se despejaría.
El agradecimiento de la familia
Matías también agradeció el acompañamiento de los vecinos y de las personas que se sumaron al operativo. Contó que, junto con otros familiares, recorrió sectores del cerro e incluso llegó a hacer cumbre para revisar distintas áreas, una tarea que describió como físicamente exigente.
Destacó que la preocupación por encontrar a Raúl se extendió entre los habitantes de la zona y que muchas personas colaboran de distintas maneras para sostener la búsqueda.
Mientras los equipos continúan trabajando por tierra y aire, la familia aguarda que la información del curso de supervivencia permita abrir nuevas líneas de análisis. A diez días de la desaparición, la esperanza de encontrar a Raúl sigue siendo el motor de quienes participan del operativo.




Un operativo que se amplió con la mejora del clima
La experiencia de Raúl en la montaña