Brasil llega al balotaje con una diferencia mínima: Flávio Bolsonaro tiene 45% y Lula, 44%
Nico Vedia

La disputa presidencial en Brasil se ajusta cada vez más de cara al balotaje del domingo. Una nueva encuesta de la consultora Quaest ubicó a Flávio Bolsonaro con el 45% de los votos válidos y al presidente Luiz Inácio Lula da Silva con el 44%, una diferencia de apenas un punto que confirma el empate técnico entre ambos candidatos.
En el relevamiento anterior, el senador tenía el 46% frente al 44% del mandatario. La nueva medición muestra una caída de un punto para Bolsonaro y una contienda más ajustada en la recta final de la campaña.
El sondeo registró, además, un 9% de votos en blanco o nulos y un 2% de indecisos. Otra encuesta difundida por Meio/Ideia también reflejó una ventaja estrecha para el senador: 51,1% contra 48,9% de Lula.


Felipe Nunes, director de Quaest y profesor de la Fundación Getulio Vargas, sostuvo que la elección continúa abierta. Según las estimaciones de la consultora, con un nivel de confianza del 95%, Bolsonaro se ubica en un rango de entre el 43% y el 47% de intención de voto, mientras que Lula oscila entre el 42% y el 46%.
Los votantes que pueden inclinar la elección
Uno de los datos centrales del estudio está en el comportamiento de quienes no votaron en la primera vuelta o eligieron el voto en blanco o nulo. Entre ese grupo, el 40% afirma que ahora votará por Lula, frente al 36% que se inclina por Flávio Bolsonaro.
Ambos candidatos también conservan un alto nivel de fidelidad entre quienes los eligieron en la primera ronda: el senador retiene al 94% de sus votantes originales y el presidente, al 95%.
Sin embargo, la encuesta espontánea —en la que no se mencionan nombres y cada entrevistado declara libremente su preferencia— muestra un empate numérico del 40% para cada uno. En ese mismo registro, los indecisos aumentaron del 7% al 14%.
La incertidumbre es particularmente marcada entre las mujeres, donde los dos candidatos perdieron intención de voto y la indecisión trepó al 17%, de acuerdo con el análisis de Nunes.
Cayó la desaprobación de Lula
La medición también detectó cambios en la imagen de ambos dirigentes. Hace una semana, la desaprobación de Bolsonaro alcanzaba el 54% y la de Lula, el 53%. En el último sondeo, el rechazo al senador bajó al 52%, mientras que el del presidente cayó seis puntos, hasta el 47%.
Pese a esa mejora en su nivel de rechazo, la valoración positiva de la gestión de Lula descendió del 40% al 38%. En tanto, el 34% considera negativa su administración, el mismo porcentaje que en la medición anterior, mientras que el 26% la califica como regular, frente al 24% registrado la semana pasada.
El debate y las medidas del Gobierno, en el centro de la campaña
Los resultados se conocieron después del debate televisivo del domingo, un encuentro en el que ambos candidatos recibieron cuestionamientos por su desempeño. Bolsonaro fue criticado por una actitud confrontativa, mientras que Lula, de 80 años, mostró momentos de cansancio y dudas. El intercambio estuvo marcado por acusaciones cruzadas y pocas propuestas concretas.
Aunque algunos analistas habían anticipado que el debate tendría escaso impacto electoral, la nueva encuesta muestra una reducción de la diferencia entre los dos postulantes. No obstante, los sondeos representan una fotografía del momento y no permiten anticipar con certeza el resultado final.
La medición también se realizó después de que el Congreso aprobara una enmienda constitucional para reducir la semana laboral a 40 horas y eliminar el esquema de seis días de trabajo por uno de descanso.
A esto se suma la puesta en marcha del pago de Bolsa Familia con un incremento del subsidio, una ayuda relevante para los sectores de menores ingresos. Según el análisis de Quaest, la ventaja de Lula entre los beneficiarios de programas sociales pasó de 29 a 37 puntos porcentuales.
Ese grupo representa el 21% de la muestra y, según Nunes, tiene un peso político significativo. El director de la consultora señaló que el temor a un eventual regreso de la familia Bolsonaro habría crecido entre esos votantes y podría favorecer al presidente.
La abstención, otro factor decisivo
En la primera vuelta, Flávio Bolsonaro se impuso por 1,8 puntos porcentuales, con poco más de dos millones de votos de diferencia, un resultado que sorprendió al propio Lula y contrastó con los pronósticos de buena parte de las encuestas. La consultora Vox fue una de las excepciones y ahora estima que el presidente se impondría por 51% contra 49% de su rival, entre los votos válidos.
De cara al domingo, la disputa no se limita al pequeño porcentaje de indecisos. Los equipos de campaña también buscan convencer a quienes no participaron de la primera ronda.
Se trata de un universo de alrededor de 34 millones de personas que no concurrieron a votar, algunas por rechazo al Gobierno y otras por descreimiento sobre la posibilidad de que las elecciones mejoren su situación.
Ambos candidatos intentan movilizar a ese sector y captar a quienes podrían cambiar su decisión. Con una diferencia mínima en las encuestas, la participación de esos votantes y la capacidad de atraer a quienes todavía no definieron su postura pueden resultar determinantes para el desenlace del balotaje brasileño.



