La Justicia definirá dónde vivirán los hijos de la pareja que murió en el temporal de Tafí Viejo
Nico Vedia

La Justicia tucumana deberá definir dónde vivirán los dos hijos de Mariano Robles y Solana Albornoz, la pareja que murió durante el temporal que azotó Tafí Viejo en abril de 2026. A seis meses de la tragedia, el futuro de los hermanos es motivo de una disputa familiar que llegó al Juzgado Civil en Familia y Sucesiones de la II Nominación, a cargo del juez Víctor Carlos.
Según informó Tendencia de Noticias, una parte de la familia materna pretende que los niños se trasladen a España. En cambio, otros integrantes de esa rama familiar, junto con los parientes paternos, consideran que deben permanecer en Tucumán, donde concurren a la escuela, desarrollan sus actividades y cuentan con una red de contención.
Desde la muerte de sus padres, los familiares y profesionales que los acompañan procuraron sostener sus rutinas cotidianas. La niña, de cinco años, continuó con sus actividades habituales con el apoyo de sus parientes y de la institución educativa, mientras que el bebé, de nueve meses al momento de la tragedia, afianzó sus vínculos con las personas que están a cargo de su cuidado diario.


Los especialistas que intervinieron por pedido de las partes coinciden en que ambos hermanos continúan atravesando el duelo por la pérdida de sus padres. En ese contexto, señalaron la importancia de preservar los vínculos de confianza y los entornos conocidos durante el proceso de recuperación.
Qué deberá evaluar la Justicia
Para resolver el conflicto, el juez deberá aplicar el principio del interés superior del niño, contemplado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en el Código Civil y Comercial de la Nación.
Este criterio establece que las decisiones que involucran a menores deben priorizar sus necesidades y derechos. Entre los aspectos que se evalúan en este tipo de procesos se encuentran los vínculos afectivos, el arraigo, la continuidad escolar, el entorno social, la estabilidad emocional y la permanencia de las personas que se ocupan de su cuidado.
Además, los niños tienen derecho a ser escuchados de acuerdo con su edad y grado de madurez, en el marco del principio de autonomía progresiva.
Otro de los conceptos centrales del expediente es el de centro de vida, que refiere al lugar donde los menores desarrollan de manera efectiva sus relaciones familiares, escolares y sociales.
Un eventual traslado a España implicaría modificaciones en distintos aspectos de la vida de los hermanos, como la vivienda, la escuela, las amistades y los adultos de referencia. Por eso, la evaluación del caso contempla los vínculos construidos desde la muerte de sus padres, su situación emocional y las condiciones para afrontar un cambio de entorno.
La resolución quedará en manos del juzgado, que deberá determinar qué alternativa responde mejor al interés superior de los dos niños.
La tragedia que conmocionó a Tucumán
Mariano Robles, de 28 años, y Solana Albornoz, de 32, murieron durante el fuerte temporal que afectó a Tucumán en abril de 2026. La pareja había asistido a un casamiento en el salón Conticello, ubicado sobre la ruta nacional 9, en Tafí Viejo.
Al finalizar la celebración, ambos se dirigieron a su automóvil, un Nissan Versa blanco, pero decidieron esperar a que disminuyera la intensidad de la lluvia antes de regresar a su casa. Durante la madrugada, mantuvieron un último contacto con sus familiares y les informaron que permanecían dentro del vehículo. Después de ese intercambio, no volvieron a comunicarse.
Tras varios días de búsqueda, personal municipal encontró el automóvil debajo de un puente, dentro de un canal en la zona de Nueva Italia, a unos 400 metros de la ruta nacional 9. De acuerdo con la reconstrucción inicial, la correntada habría arrastrado el vehículo hasta el canal, donde quedó volcado con sus ocupantes atrapados.
Los cuerpos de Robles y Albornoz fueron encontrados sin vida en el interior del automóvil. La pareja había dejado dos hijos, que aquella noche estaban al cuidado de una niñera.
Ahora, mientras los hermanos continúan con sus vidas en Tucumán, la Justicia deberá resolver el conflicto familiar y determinar dónde crecerán.



