El Gobierno impulsa cinco medidas para reactivar el crédito a familias y empresas

El Banco Central presentó ante inversores internacionales un paquete de iniciativas para facilitar el cobro de préstamos, reducir los costos de financiamiento de los comercios y ampliar las garantías para las empresas. La estrategia apunta a mejorar el acceso al crédito en un contexto de elevada morosidad. 
20 de octubre de 2026Nico VediaNico Vedia

47682_landscapeEl Gobierno nacional busca dinamizar el crédito bancario mediante cinco medidas destinadas a ampliar el financiamiento de las familias, los comercios y las empresas. Las iniciativas fueron expuestas por el vicepresidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Vladimir Werning, durante una presentación en Bangkok, Tailandia, en el marco de las reuniones anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

Ante inversores internacionales, el funcionario sostuvo que el crédito comienza a recuperarse a medida que disminuyen la morosidad y las tasas de interés. Según explicó, el organismo trabaja para ampliar el acceso a los préstamos, abaratar el endeudamiento y extender los plazos de financiación.

El paquete contempla cambios en los mecanismos de cobro de préstamos personales, la creación de un mercado para negociar cupones de tarjetas de crédito y dos herramientas destinadas a mejorar el financiamiento de las empresas.

1. Descuentos de cuotas de préstamos directamente del salario

Una de las iniciativas habilita a los bancos a descontar las cuotas de préstamos personales directamente de los salarios mediante un código de descuento. La posibilidad fue incorporada por el artículo 36 de la reforma laboral, que amplió una herramienta que antes estaba reservada a las mutuales sindicales.

El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sostuvo que el mecanismo podría reducir considerablemente las tasas de interés, al ofrecer mayores garantías de cobro a las entidades financieras.

Su implementación definitiva depende de normas complementarias del BCRA, que todavía trabaja en los detalles operativos.

Para los trabajadores del sector privado, los flujos de pago se canalizarían mediante la cámara compensadora Coelsa. Según Werning, el empleado decidirá cómo asignar los fondos y el mecanismo no implicará tareas administrativas adicionales para el empleador.

En el caso de los empleados públicos, también se introdujeron modificaciones en el régimen del código de descuento: se eliminó el límite a la tasa de interés y se habilitó la transferencia del instrumento a instituciones elegibles. El objetivo es aportar mayor seguridad a las carteras de préstamos y ampliar las alternativas de financiamiento.

2. Un mercado para descontar cupones de tarjetas

Otra de las medidas busca crear un mercado de descuento de cupones de tarjetas de crédito para que los comercios puedan acceder más fácilmente al dinero de sus ventas.

La propuesta contempla que esos cupones sean instrumentos digitales, transferibles y reconocidos legalmente, con la posibilidad de que sean adquiridos por fondos comunes de inversión.

Cuando un cliente paga en cuotas con tarjeta, el comercio recibe cupones con vencimientos futuros. El banco emisor es responsable de abonarlos, por lo que estos instrumentos presentan un perfil de riesgo crediticio favorable para potenciales compradores.

La iniciativa permitiría que otros participantes del mercado compren esos cupones con un descuento y adelanten los fondos al comerciante. Actualmente, el anticipo suele gestionarse a través de la empresa adquirente contratada para operar las terminales de pago y puede demorar entre ocho y 18 días hábiles, según el tamaño del negocio.

Mercado Pago, Payway y Fiserv concentran más del 90% de ese mercado, de acuerdo con la información presentada. La incorporación de nuevos participantes apunta a aumentar la competencia y reducir las tasas que pagan los comercios para disponer anticipadamente de sus ingresos.

La propuesta cuenta con el respaldo de los bancos, que esperan que una mayor competencia contribuya a bajar los costos financieros. Sin embargo, las empresas adquirentes se oponen al proyecto porque podría reducir una de sus principales fuentes de ingresos. Por ese motivo, la iniciativa lleva varios meses de discusión sin concretarse.

3. Una base federal de garantías para empresas

Entre las medidas dirigidas al sector corporativo, el BCRA propone crear un sistema federal de garantías que reúna en una base de datos centralizada información sobre los activos utilizados como respaldo en préstamos con garantías.

El objetivo es mejorar el registro y la identificación de los bienes comprometidos en operaciones crediticias, con la intención de facilitar el financiamiento empresarial.

4. Más capacidad de apalancamiento para los bancos

La cuarta iniciativa apunta a ampliar el límite de apalancamiento de los bancos dentro del sistema de sociedades de garantía recíproca (SGR).

Estas sociedades otorgan avales para que las pequeñas y medianas empresas puedan acceder a préstamos bancarios o emitir deuda en mejores condiciones. Una mayor capacidad de participación de las entidades financieras en este esquema podría ampliar las alternativas de financiamiento para las pymes.

5. Más competencia y mejores condiciones de acceso al crédito

El paquete presentado por Werning se completa con una estrategia orientada a fortalecer la intermediación financiera y reducir los costos asociados a los préstamos.

Las medidas buscan que más entidades y actores participen en el financiamiento, que los comercios puedan anticipar sus cobros en condiciones más competitivas y que las empresas dispongan de mayores garantías para obtener recursos.

La aplicación de las iniciativas será clave para determinar su alcance efectivo. Mientras tanto, el Gobierno sostiene que la recuperación del crédito dependerá también de una reducción sostenida de la morosidad y de las tasas de interés.