Sobreseyeron al adolescente que mató a un compañero en una escuela de Santa Fe
Nico Vedia

A casi siete meses del tiroteo ocurrido en la Escuela Normal N.º 40 Mariano Moreno, de San Cristóbal, Santa Fe, la Justicia sobreseyó al adolescente de 15 años acusado de matar a su compañero Ian Cabrera, de 13. La resolución fue firmada por el juez penal José Boaglio, quien consideró que el joven no podía recibir una condena penal por su edad al momento del hecho.
La decisión se tomó luego de un planteo presentado por los abogados defensores Mariana Oroño y Federico Kiener. Si bien la Justicia le atribuyó formalmente la autoría material del ataque, el régimen penal vigente cuando ocurrió el episodio impedía imponerle una sanción penal.
El magistrado también dispuso que continúen las medidas de seguimiento, asistencia y resguardo a cargo de organismos estatales, pese al cierre de la causa penal.


Por qué se cerró la causa penal
El sobreseimiento se sustenta en la legislación que regía cuando ocurrió el tiroteo, que establecía en 16 años la edad mínima de punibilidad. Como el acusado tenía 15 años, no podía ser condenado penalmente por el hecho.
Posteriormente, el Congreso de la Nación aprobó una reforma que redujo de 16 a 14 años la edad mínima de punibilidad. Sin embargo, ese cambio no puede aplicarse retroactivamente en perjuicio del adolescente por un episodio ocurrido antes de su entrada en vigencia.
De esta manera, el proceso penal quedó cerrado, aunque seguirán vigentes las medidas de protección y seguimiento dispuestas por la Justicia.
El tiroteo en la escuela de San Cristóbal
El ataque ocurrió en marzo de 2026 en la Escuela Normal N.º 40 Mariano Moreno, ubicada en San Cristóbal, una ciudad del centro-norte de Santa Fe. Durante el episodio murió Ian Cabrera, de 13 años, en un caso que generó conmoción en la comunidad educativa y entre los habitantes de la localidad.
La investigación también analizó los vínculos del adolescente con comunidades digitales asociadas a contenidos violentos. Entre los espacios mencionados figuraron la denominada True Crime Community y la red extremista conocida como 764, señalada por promover situaciones de violencia y ataques.
En los meses posteriores, la preocupación por posibles amenazas en establecimientos educativos continuó. En otro episodio reciente, las autoridades secuestraron un arma tras detectar una publicación de riesgo en redes sociales vinculada con una escuela de la ciudad.



