El riesgo país superó los 700 puntos y opera en máximos de un año

El indicador llegó a 710 unidades al inicio de la jornada, aunque luego moderó la suba por una recuperación de los bonos. Las dudas sobre el financiamiento de la deuda en 2027 y el contexto internacional presionan al mercado argentino. 
20 de octubre de 2026Nico VediaNico Vedia

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El riesgo país argentino volvió a subir este martes y alcanzó los 710 puntos básicos al comienzo de la jornada, su nivel más alto en 12 meses. Luego, tras una recuperación de los bonos soberanos, el indicador elaborado por JP Morgan se ubicó en 684 unidades, con un avance del 1,7% respecto del cierre anterior.

El índice mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos y el de los títulos de deuda de otros países. En el caso argentino, su evolución refleja las condiciones de financiamiento en los mercados internacionales y la percepción de los inversores sobre la capacidad de pago del país.

La jornada financiera también mostró movimientos positivos en las acciones argentinas. Los papeles que cotizan en Wall Street operaban mayoritariamente al alza, con subas de Galicia del 3,9%, Supervielle del 3,2% y Transportadora de Gas del Sur del 2,8%.

En la Bolsa porteña, el índice S&P Merval avanzaba un 1,8% en pesos y un 1,9% en dólares.

En el mercado cambiario, el dólar oficial minorista subía $5 y se vendía a $1.545 en las pantallas del Banco Nación. En paralelo, el Banco Central acumuló compras por US$1.000 millones durante octubre, un monto que ya superaba los registros de agosto y septiembre en la primera mitad del mes.

Las razones detrás de la suba del riesgo país

La escalada del indicador responde a una combinación de factores internacionales y locales. Entre los primeros, los analistas señalan el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense, que encarece el financiamiento para los países con mayor percepción de riesgo.

Justina Gedikian, analista de la Oficina de Inversiones, explicó que la aceleración de la inflación estadounidense en septiembre reabrió la posibilidad de un incremento de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal. Ese escenario mantiene elevados los rendimientos de los títulos del Tesoro y presiona sobre el costo del crédito internacional.

La evolución de las elecciones presidenciales de Brasil también aparece entre los factores observados por los inversores. Según el análisis citado, un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro podría favorecer el ingreso de capitales a la región y contribuir a moderar la presión sobre la deuda argentina. Sin embargo, el efecto favorable registrado después de la primera vuelta no logró sostenerse.

En el plano local, las principales dudas están relacionadas con el esquema de financiamiento que el Gobierno deberá implementar para afrontar los vencimientos de deuda previstos para 2027.

Las ventas de bonos argentinos presionan sus cotizaciones a la baja y elevan sus rendimientos, lo que repercute directamente en el riesgo país. Entre las preocupaciones del mercado figura la ausencia de títulos en dólares en las últimas licitaciones de deuda realizadas en el mercado local.

Esa situación generó interrogantes sobre el plan oficial, que contemplaba obtener US$5.000 millones durante el próximo año para cubrir compromisos financieros.

La deuda de 2027 y las señales que mira el mercado

Otro elemento de preocupación son los vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI). A partir de 2027, la Argentina deberá afrontar pagos por US$7.840 millones con el organismo, que tiene prioridad entre los acreedores.

Los inversores siguen de cerca cómo combinará el Gobierno esos compromisos con la estrategia para atender los vencimientos de los bonos en manos de acreedores privados. Las dudas sobre la disponibilidad de fondos para afrontar esas obligaciones constituyen uno de los factores que inciden en la cotización de la deuda soberana.

A la incertidumbre financiera se suma el escenario político. Desde GMA Capital señalaron que la acumulación de reservas, el superávit fiscal y la desaceleración de la inflación continúan entre los factores favorables para la economía argentina.

Sin embargo, también destacaron que las novedades en el Congreso, la reorganización de la oposición, los indicadores de confianza y las encuestas electorales comienzan a tener mayor peso en las decisiones de inversión.

La debilidad de la actividad económica, reflejada en los últimos indicadores publicados, completa un panorama en el que los mercados evalúan tanto la evolución de las variables macroeconómicas como la capacidad del Gobierno para garantizar el financiamiento de sus compromisos futuros.