Fuerte contrapunto entre Lula y Flávio Bolsonaro en el debate previo al balotaje

El cruce televisivo en la cadena Band dejó acusaciones cruzadas de corrupción, reproches por la gestión económica y duras chicanas con la figura de Javier Milei como trasfondo.
Mundo19 de octubre de 2026

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El escenario político brasileño entró en su fase decisiva con el primer debate presidencial entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro transmitido por la señal Band. A una semana del balotaje fijado para el 25 de octubre, y con encuestas que muestran un margen sumamente estrecho a favor del senador del Partido Liberal, el intercambio estuvo signado por acusaciones directas y chicanas personales.

En el eje económico y social, Flávio Bolsonaro atacó el costo de vida actual acusando al gobierno de olvidarse de la población y prometió un programa de movilidad social en articulación con el sector privado. Lula retrucó asegurando que la inflación derivó de las acciones bélicas de Donald Trump contra Irán y remarcó la apuesta de su gestión por empleos orientados a la economía digital y verde. En materia de seguridad, el postulante opositor anticipó la implementación de castración química para agresores sexuales y la declaración de guerra al narcotráfico.

"Mirenle a los ojos. La mentira está en los ojos. Él mejoró mucho para mentir", replicó el presidente frente a las acusaciones de su rival en el bloque de transparencia.

Acusaciones de corrupción, salud pública y reproches al entorno familiar

Las tensiones alcanzaron su punto máximo cuando el debate abordó la política sanitaria y las investigaciones judiciales. Ante las preguntas sobre el financiamiento del sistema público de salud y posibles privatizaciones, Bolsonaro acusó a la administración del PT de priorizar los "derechos de los bandidos por sobre las víctimas" y cuestionó la situación judicial de exfuncionarios. Lula rechazó las imputaciones, citó la condena a 27 años contra Jair Bolsonaro y desafió a su rival a abrir en simultáneo las cuentas bancarias y teléfonos para demostrar honestidad ante el electorado.

El encuentro culminó con un desordenado bloque de consideraciones finales que requirió la contención de la moderación periodística tras la irrupción de gritos desde el público. Mientras Lula advirtió sobre las intenciones de la oposición de privatizar la petrolera estatal Petrobras, Bolsonaro acusó al mandatario de mentir sistemáticamente durante la transmisión, cerrando así un cara a cara crucial para definir los votos indecisos de cara al próximo domingo.

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