Los reyes de España llegan a una Ceuta blindada y marcada por la crisis migratoria

Con operativos policiales que desalojaron los últimos asentamientos en el centro histórico, Felipe VI y Letizia inician una histórica visita. El viaje se da en un clima de alta sensibilidad social, cruces políticos y reclamos de soberanía.
Mundo12 de octubre de 2026

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La ciudad autónoma de Ceuta vive un despliegue de seguridad sin precedentes ante la llegada de los reyes de España, Felipe VI y Letizia, en su primera visita oficial al enclave norteafricano desde que asumieron el trono en 2014. El recorrido institucional, que se extenderá este miércoles a Melilla, tiene lugar tras el ingreso de más de 70.000 migrantes desde Marruecos registrado hace tres meses.

A 48 horas del arribo de los monarcas, contingentes de la Policía Nacional y del Ejército procedieron al desalojo e higiene del último campamento de migrantes ubicado en el casco histórico. La medida buscó despejar la zona céntrica, aunque la presión humanitaria persiste en los barrios periféricos y cerros que rodean a la urbe de 18 km², donde miles de personas intentan subsistir a la espera de resolver su situación administrativa.

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Tensión social, reclamos locales y la mirada de la política europea

La presencia migratoria dividió opiniones entre los habitantes ceutíes. "Lo que todos queremos, musulmanes, hindúes, judíos y cristianos, es que se vayan y nos dejen vivir, porque no pueden quedarse aquí. Han entrado ilegalmente", afirmó Gema Miralles, vecina y comerciante de la ciudad, al reflejar el clima de tensión en las calles donde proliferan símbolos patrios españoles.

En el plano político, Ceuta se transformó en una trinchera ideológica a pocas semanas de los comicios generales en España. El presidente del partido francés Agrupación Nacional, Jordan Bardella, y el líder de Vox, Santiago Abascal, encabezaron un acto en la ciudad para cuestionar la política migratoria de Pedro Sánchez, imputándole un supuesto incentivo a la inmigración irregular. Desde el entorno gubernamental desmintieron estas acusaciones, recordando que los procesos de regularización concluyeron previamente y estuvieron orientados de forma mayoritaria a ciudadanos de origen latinoamericano radicados antes del cierre de 2025.

El delicado equilibrio diplomático con el reino de Marruecos

La visita de la máxima figura del Estado español implica un fuerte mensaje de reafirmación territorial sobre Ceuta y Melilla, dos plazas que Marruecos reclama como propias desde su independencia en 1956. Mientras informes de la inteligencia española señalaron cierta pasividad de las fuerzas marroquíes durante la oleada de cruces fronterizos de julio, las cancillerías de ambos países han intentado suavizar el impacto del viaje.

El antecedente de 2007, cuando la visita del rey Juan Carlos I desencadenó el retiro del embajador marroquí en Madrid, contrasta con la coyuntura actual. Pese a que el rey Mohammed VI rechazó públicamente lo que consideró "declaraciones irresponsables y presiones" por parte de sectores políticos españoles, el periódico El País indicó que el viaje contó con el guiño previo del monarca alagüita.

El entendimiento entre ambas naciones se da en un contexto donde Madrid respaldó en 2023 el plan de autonomía marroquí para el Sáhara Occidental, por lo que la estadía de Felipe VI se convertirá en una prueba decisiva para medir la estabilidad de las relaciones bilaterales en el Estrecho de Gibraltar.

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