Alertan por la difusión de imágenes íntimas y relatos de violencia sexual contra adolescentes

La ONG Red por la Infancia advirtió sobre el aumento de consultas por contenidos que exponen a menores a situaciones de abuso, hostigamiento y sexualización, incluso mediante inteligencia artificial. Especialistas recomiendan acompañar a las víctimas, preservar las pruebas y denunciar los casos. 
12 de octubre de 2026Nico VediaNico Vedia

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La difusión no consentida de imágenes íntimas, la creación de fotografías sexuales falsas mediante inteligencia artificial y la publicación de relatos de violencia dirigidos contra adolescentes encendieron las alertas sobre los riesgos en las plataformas digitales. La organización Red por la Infancia advirtió que, tras la difusión de una herramienta gratuita para solicitar la eliminación de este tipo de material, aumentaron las consultas de jóvenes y adultos que buscan orientación ante estas situaciones.

Paula Wachter, directora ejecutiva de la ONG, explicó a Infobae que recibieron reportes vinculados con contenidos de violencia sexual y hostigamiento publicados en sitios de internet. Entre los casos mencionados aparecen relatos que identifican a adolescentes y los exponen a situaciones de humillación y sexualización.

La problemática también quedó expuesta tras una protesta de estudiantes y familias del Colegio Modelo Lomas, en Lomas de Zamora, luego de que trascendiera que al menos cuatro alumnos habrían creado y distribuido imágenes pornográficas falsas de sus compañeras mediante inteligencia artificial. Según la información difundida, el material habría sido elaborado a partir de fotografías de unas 40 alumnas.

Una herramienta gratuita para solicitar la eliminación de imágenes

Ante la circulación de este tipo de contenidos, Red por la Infancia impulsa BajaloYa!, una herramienta gratuita y anónima que permite solicitar la remoción de imágenes y videos íntimos de personas menores de 18 años.

El sistema forma parte de ReConectate y es una adaptación argentina de Take It Down, desarrollado por el National Center for Missing & Exploited Children de Estados Unidos.

La herramienta genera una huella digital única, conocida como hash, directamente en el dispositivo del usuario. El archivo original no se envía durante el procedimiento, sino que se crea un código que las plataformas participantes pueden utilizar para identificar el contenido y avanzar con su eliminación.

Wachter señaló que, después de dar a conocer el recurso, aumentaron las consultas sobre cómo actuar frente a la difusión de material íntimo y sobre la seguridad del procedimiento. También advirtió que, en algunos casos, los adultos recién dimensionaron la gravedad de estas situaciones cuando tomaron conocimiento público de ellas.

Qué riesgos advierten sobre la plataforma AO3

Otro de los focos de preocupación señalados por la organización es Archive of Our Own (AO3), una plataforma gratuita de publicación de historias de ficción creadas por usuarios. El sitio reúne contenidos relacionados con bandas musicales, animé, videojuegos, películas y otras comunidades de seguidores.

Según Wachter, algunas publicaciones incluyen violencia sexual, relatos de abuso y representaciones de situaciones que involucran a personajes menores de edad. La especialista también alertó sobre historias basadas en personas reales, incluidos compañeros de escuela, que pueden utilizarse para humillar o sexualizar a una persona identificable.

La directora de Red por la Infancia cuestionó las limitaciones de los mecanismos de moderación y advirtió que la posibilidad de acceder al sitio desde edades tempranas no significa que todos sus contenidos sean adecuados para niños y adolescentes.

AO3 cuenta con políticas para denunciar determinadas publicaciones, entre ellas las que infringen sus reglas sobre acoso o imágenes sexuales fotorrealistas de menores reales. Sin embargo, Wachter señaló que la existencia de estos mecanismos no garantiza que las víctimas conozcan los procedimientos ni que reciban una respuesta inmediata.

Ante situaciones de hostigamiento o difusión de material íntimo, las personas afectadas también pueden realizar una denuncia ante el Ministerio Público Fiscal de su jurisdicción. En la Ciudad de Buenos Aires, la Unidad Fiscal Especializada en Delitos y Contravenciones Informáticas interviene en investigaciones vinculadas con delitos cometidos por medios digitales.

El impacto en la salud mental de las víctimas

La médica psiquiatra infantojuvenil Silvia Ongini, del Departamento de Pediatría del Hospital de Clínicas, explicó a Infobae que la difusión no consentida de imágenes íntimas, incluidas las creadas con inteligencia artificial, puede tener consecuencias graves para la salud mental.

La especialista señaló que estas situaciones pueden provocar sentimientos de humillación, pérdida de confianza, ansiedad, depresión y temor a la exposición pública. En los casos más graves, advirtió, el sufrimiento puede derivar en pensamientos suicidas.

Ongini también remarcó que la circulación digital puede prolongar el daño, debido a que el material puede permanecer disponible o volver a compartirse incluso después de que la víctima haya pedido su eliminación.

Por ese motivo, recomendó evitar cualquier conducta que responsabilice a la persona afectada por lo ocurrido. La difusión sin consentimiento constituye una agresión, independientemente de que las imágenes hayan sido compartidas originalmente en un contexto de confianza o creadas mediante herramientas digitales.

Qué pueden hacer las familias y las escuelas

Wachter recomendó que las familias y los docentes conozcan las plataformas que utilizan los chicos y adolescentes y mantengan conversaciones abiertas sobre los contenidos que consumen y las interacciones que mantienen en internet.

Entre las principales medidas de prevención, destacó la importancia de reconocer situaciones de presión, cuidar los datos personales y pedir ayuda cuando una interacción genera incomodidad o temor.

Cuando el daño ya ocurrió, las especialistas aconsejan:

  • Escuchar y acompañar sin culpabilizar a la víctima ni recurrir a castigos por lo sucedido.

  • Preservar las pruebas en un lugar seguro, sin redistribuir imágenes sexuales ni contribuir a su circulación.

  • Solicitar la eliminación del contenido mediante las herramientas disponibles, como BajaloYa!, cuando corresponda.

  • Realizar la denuncia ante las autoridades competentes y pedir orientación sobre los pasos a seguir.

  • Buscar asistencia profesional si la situación provoca angustia, ansiedad u otras consecuencias emocionales.

  • Involucrar a la escuela para activar los protocolos de intervención y prevenir nuevas situaciones de hostigamiento.

La organización también dispone de una guía de orientación en ReConectate, con recursos para quienes necesitan asistencia ante situaciones de violencia digital.

Ongini, por su parte, subrayó la importancia de promover el diálogo y el respeto por la identidad y la imagen de los demás. La prevención, coincidieron las especialistas, requiere que los adolescentes sepan que pueden pedir ayuda y que no deben afrontar solos la difusión de contenido íntimo ni las agresiones en entornos digitales.