Murió Ricardo Soulé, el hombre que llevó la Biblia al rock argentino

Fundador, guitarrista y principal compositor de Vox Dei, fue una de las figuras fundamentales de los primeros años del rock nacional. Tenía 75 años y dejó canciones como “Presente” y una obra emblemática como La Biblia. 
02 de octubre de 2026Nico VediaNico Vedia

1690936868989Murió Ricardo Soulé, uno de los grandes nombres de la historia del rock argentino y fundador de Vox Dei. El músico, guitarrista y compositor se encontraba internado en un sanatorio de Quilmes.

Soulé había comunicado el pasado 11 de septiembre que atravesaba un problema de salud y que debía suspender sus presentaciones y compromisos públicos. En aquel mensaje había pedido privacidad y había expresado su deseo de regresar a los escenarios.

“Por un tema de salud, tengo que hacer un receso en mis presentaciones en vivo y en mis compromisos públicos”, había escrito el músico, quien también agradeció a quienes habían acompañado su trayectoria durante casi seis décadas.

“En este tiempo que me tomo para afrontar con mi familia un nuevo reto de la vida, les ruego privacidad y comprensión”, había agregado.

Con su muerte desaparece una de las figuras que participaron de la construcción del rock argentino desde sus primeros años. Soulé fue uno de los fundadores de Vox Dei, banda que formó en 1967 junto a Willy Quiroga y Rubén Basoalto, con Juan Carlos “Yodi” Godoy como integrante durante una primera etapa.

“Presente”, una canción que atravesó generaciones

Entre las composiciones que quedaron asociadas para siempre a su nombre está “Presente (El momento en que estás)”, incluida en Caliente, el primer disco de Vox Dei, publicado en 1970 por el sello Mandioca.

“Todo concluye al fin, nada puede escapar. Todo tiene un final, todo termina”, canta el comienzo de una canción que terminó convirtiéndose en uno de los grandes clásicos del rock argentino.

Soulé la escribió cuando tenía apenas 17 años, mientras estudiaba en el Nacional de Quilmes. La inspiración surgió a partir de una separación con quien posteriormente sería su esposa.

Con los años, el propio músico explicó que aquella historia personal terminó transformándose en una reflexión mucho más amplia sobre la fugacidad de la vida y la imposibilidad de que todo aquello que se ama permanezca para siempre.

“Después nos arreglamos, nos casamos, fuimos felices y comimos perdices”, había contado Soulé al recordar el origen de la canción.

“Presente” se convirtió así en uno de los himnos de aquella primera generación del rock argentino, junto a canciones como “La Balsa”, “Muchacha ojos de papel”, “El oso” y “Jugo de tomate frío”.

La canción fue grabada en 1969 y apareció al año siguiente como cierre del lado B de Caliente. Décadas después volvió a atravesar generaciones: en 1993 formó parte de la película Tango feroz y, medio siglo después de su publicación, Soulé realizó una nueva versión acompañado por músicos como Ricardo Mollo, David Lebón, Chizzo Nápoli, Elena Roger y Juanchi Baleirón, entre otros.

“La Biblia”, la obra que cambió a Vox Dei

Pero si hay una obra que define la trayectoria de Ricardo Soulé, es La Biblia, el segundo álbum de Vox Dei y uno de los trabajos conceptuales más importantes de la historia del rock nacional.

La idea de llevar los textos bíblicos al lenguaje del rock surgió de Soulé y se convirtió en un proyecto ambicioso para una banda que todavía estaba dando sus primeros pasos.

Antes de editar el disco, Vox Dei presentó los textos ante representantes de la Iglesia para conocer su opinión. El proyecto finalmente avanzó y la banda terminó de grabar la obra el 3 de enero de 1971.

El resultado fue un álbum conceptual que atravesó distintas épocas y que, con el paso del tiempo, adquirió un lugar central dentro de la música argentina.

El propio Soulé reconoció que no imaginaba inicialmente la trascendencia que alcanzaría la obra.

“No pensé que La Biblia iba a tener la trascendencia que hoy tiene”, había señalado el músico al recordar aquel proceso.

La recepción tampoco fue inmediata. Hubo quienes celebraron la propuesta y quienes la consideraron demasiado arriesgada. Con los años, sin embargo, el disco ganó reconocimiento y terminó convertido en una referencia ineludible del rock argentino.

Una obra que quedó inconclusa

La historia de La Biblia también estuvo marcada por dificultades. Soulé contó que el álbum fue editado sin que una de sus partes estuviera completamente terminada.

El problema se produjo con las cintas originales. Por un inconveniente policial, los registros desaparecieron durante diez días y, cuando fueron recuperados, no regresaron al estudio.

La banda tenía grabadas las bases de “Apocalipsis”, pero faltaban elementos de la interpretación vocal y otros detalles de la obra. La situación económica de la discográfica terminó influyendo además en la decisión de editar el material disponible.

La obra tardó años en completarse como Soulé y sus compañeros la habían imaginado originalmente.

La primera interpretación completa en vivo llegó en 1986, durante un concierto en el Teatro Ópera. En aquella oportunidad todavía no contaban con la orquesta que Soulé había pensado para la obra y debieron recurrir a dos tecladistas.

Recién en 1997, durante una presentación frente a la Catedral de La Plata, La Biblia pudo ser interpretada con una formación más cercana a la concepción original.

El legado de un pionero

Ricardo Soulé construyó buena parte de su legado alrededor de una idea que atravesó toda su carrera: la música como una forma de expresión antes que como una búsqueda de resultados.

“Uno trabaja con la necesidad de expresar lo que tiene en el corazón. No hace especulaciones”, había explicado.

Desde Vox Dei, Soulé ayudó a darle identidad a una música que todavía estaba buscando su propio lenguaje. Lo hizo con canciones directas como “Presente”, pero también con una obra de la dimensión de La Biblia, que llevó una temática inédita para el rock de aquel momento a un formato ambicioso y profundamente argentino.

A más de cinco décadas de aquellas primeras grabaciones, sus canciones permanecen como parte de la memoria del rock nacional.

Y su nombre queda ligado para siempre a una de las etapas fundacionales de la música popular argentina.