Intentaron ejecutar a Christa Pike con dos inyecciones letales y ordenaron investigar qué ocurrió

La mujer, condenada por un asesinato cometido en 1995, sobrevivió al procedimiento en Tennessee y permanece bajo atención médica. Sus abogados aseguran que recibió dos dosis de pentobarbital, pero no perdió el conocimiento. El gobernador Bill Lee ordenó una investigación independiente. 
01 de octubre de 2026Nico VediaNico Vedia

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El intento de ejecución de Christa Pike en Tennessee terminó de manera inesperada: la condenada recibió dos inyecciones de pentobarbital, pero permaneció con vida y debió ser trasladada para recibir atención médica.

Pike, de 50 años, es la única mujer que permanece en el corredor de la muerte de Tennessee. Su ejecución estaba prevista para el miércoles y, de haberse concretado, habría sido la primera mujer ejecutada en ese estado en más de dos siglos.

Tras lo ocurrido, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, ordenó una investigación exhaustiva e independiente para determinar qué sucedió durante el procedimiento.

La ejecución había comenzado después de una extensa disputa judicial. Distintas resoluciones habían retrasado el procedimiento durante aproximadamente nueve horas, hasta que la Corte Suprema de Estados Unidos habilitó finalmente al estado a avanzar.

Recibió dos dosis y no perdió el conocimiento

Los abogados de Pike presentaron documentos de urgencia ante la Justicia y aseguraron que, pese a haber recibido las dos jeringas con pentobarbital, su representada no quedó inconsciente.

Según su relato, Pike todavía tenía pulso y podía ser escuchada respirando y roncando. Luego fue llevada a un hospital cercano, aunque inicialmente sus abogados dijeron desconocer cuál era su estado de salud.

Los periodistas que presenciaron el procedimiento describieron que Pike se encontraba consciente al comienzo y que incluso cantó junto a su consejero espiritual.

“Voy a dejar este mundo como he vivido la mayor parte de mi vida. Y eso es con amor”, manifestó, según los testigos.

En otro momento, Pike habría expresado que sentía ardor en uno de sus brazos, como si fuera a reventar, y preguntó si esa reacción era normal.

Las cortinas que separaban la cámara de ejecución de la sala de testigos fueron cerradas en distintos momentos. Los periodistas señalaron que, durante casi una hora, pudieron escuchar la respiración de Pike.

Mientras se desarrollaba la conferencia de prensa posterior al procedimiento, vehículos de emergencia llegaron a la prisión y permanecieron allí durante unos minutos.

El gobernador ordenó una investigación

Ante el resultado del procedimiento, Lee dispuso una investigación independiente para establecer qué ocurrió con la administración de los fármacos.

El Departamento Correccional de Tennessee sostuvo que el personal penitenciario siguió el protocolo establecido legalmente para las ejecuciones y aseguró que la sustancia utilizada había demostrado ser eficaz de manera constante.

El caso generó cuestionamientos de organizaciones vinculadas con la pena de muerte. Robin Maher, directora ejecutiva del Centro de Información sobre la Pena de Muerte, calificó lo ocurrido como un hecho sin precedentes entre las ejecuciones fallidas de la era moderna.

También se pronunció el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien pidió que no se intente nuevamente ejecutar a Pike y cuestionó el sufrimiento provocado por los intentos fallidos.

Los abogados habían advertido sobre las dificultades

La defensa de Pike había planteado antes de la ejecución que el procedimiento podía presentar dificultades debido a que la condenada tiene venas pequeñas, además de antecedentes de trauma sexual y otras condiciones médicas.

Después del intento, sus abogados sostuvieron que esas advertencias se confirmaron y mencionaron problemas para acceder a las venas y posibles dificultades con la administración del pentobarbital. También cuestionaron la disponibilidad de atención médica de emergencia y el carácter reservado del protocolo utilizado por Tennessee.

No es la primera vez este año que el estado tiene inconvenientes para concretar una ejecución. En mayo, Tennessee canceló una de las cuatro ejecuciones previstas después de que el personal médico no pudiera encontrar una vena para administrar el fármaco.

El crimen por el que fue condenada

Pike fue sentenciada a muerte por el asesinato de Colleen Slemmer, una compañera de estudios de 19 años, ocurrido en enero de 1995.

Según el caso judicial, Pike, que tenía 18 años, su novio de entonces y otro joven llevaron a Slemmer hasta una zona boscosa del campus de la Universidad de Tennessee. Allí la golpearon y la atacaron con una herramienta utilizada para cortar cajas.

La víctima murió durante el ataque. El entonces novio de Pike, Tadaryl Shipp, declaró que había realizado un pentagrama en el pecho de Slemmer. Como Shipp tenía 17 años al momento del crimen, no podía recibir la pena de muerte bajo la legislación de Tennessee y fue condenado a cadena perpetua. El año pasado le rechazaron la libertad condicional.

La familia de Slemmer respaldó la ejecución de Pike y había organizado el viaje hasta Nashville para presenciar el procedimiento.

Pike, por su parte, manifestó arrepentimiento por el crimen durante sus años en prisión. Sus abogados también señalaron que fue diagnosticada y tratada por trastorno bipolar y trastorno de estrés postraumático, condiciones que, según la defensa, tuvieron incidencia en su conducta.

Ahora, mientras Pike permanece bajo atención médica, la investigación ordenada por el gobernador deberá determinar por qué el procedimiento de ejecución no produjo el resultado previsto.