El FMI pidió que el crecimiento llegue a más sectores y se traduzca en empleo
Nico Vedia


El Fondo Monetario Internacional (FMI) puso el foco en una de las próximas etapas de la economía argentina: lograr que el crecimiento no quede concentrado en determinadas actividades y tenga un impacto mayor sobre el empleo y otros sectores productivos.
La definición fue planteada por Julie Kozack, vocera del organismo, mientras continúan las conversaciones con el equipo económico de Luis Caputo por la tercera revisión del acuerdo vigente con la Argentina. El resultado de esa evaluación será determinante para definir si el país accede a un nuevo desembolso de aproximadamente US$900 millones.


Una misión técnica encabezada por Joyce Wong estuvo en Buenos Aires durante los últimos días para avanzar en el análisis de las cuentas argentinas. Según explicó Kozack, las discusiones abarcan tanto los aspectos técnicos del programa como las condiciones necesarias para consolidar la recuperación económica.
El FMI señaló que existe coincidencia con el Gobierno de Javier Milei respecto de la necesidad de continuar fortaleciendo la economía y ampliar el alcance de la recuperación.
“Es importante asegurar que ese crecimiento, que hasta ahora ha sido muy amplio en los sectores energético, minero y agrícola, se distribuya más claramente en otros sectores de la economía, pero también en los trabajadores”, sostuvo la funcionaria.
Para el organismo, una mayor extensión de la actividad económica permitiría favorecer las inversiones y la generación de puestos de trabajo. Kozack también volvió a destacar los resultados que, según el Fondo, produjo el programa de estabilización en materia de resultado fiscal e inflación.
En ese sentido, consideró que la estabilización constituye una condición relevante para sostener el crecimiento de la economía argentina en el tiempo.
Qué analiza el FMI en la tercera revisión
Más allá de las definiciones sobre el rumbo de la economía, la revisión contempla los resultados registrados durante el segundo trimestre de 2026 y, especialmente, el cumplimiento de las metas previstas en el programa.
Uno de los principales puntos bajo análisis es el frente fiscal. El acuerdo establece para este año una meta de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI.
Las proyecciones oficiales incluidas en el Presupuesto 2027 son algo superiores: el Gobierno calcula que 2026 podría finalizar con un resultado primario positivo de 1,5% del PBI y un resultado financiero equivalente al 0,2%.
El escenario anual, sin embargo, convive con el incumplimiento de la meta fiscal correspondiente al primer semestre. Entre los factores que afectaron ese resultado aparecen el comportamiento de la recaudación, las modificaciones y reducciones de determinados impuestos y cambios en el calendario de ingresos tributarios.
Reservas: el otro punto clave de la negociación
La evolución de las reservas internacionales es el segundo eje central de la evaluación del Fondo.
El Banco Central (BCRA) lleva comprados más de US$14.000 millones durante 2026, con lo que ya superó el objetivo anual de adquisición de divisas contemplado inicialmente en el programa.
Pero para el FMI la revisión no se limita a contabilizar los dólares comprados en el mercado. También se analiza la evolución de las reservas netas computables, calculadas de acuerdo con la metodología establecida en el acuerdo.
La recomposición de los activos internacionales del BCRA aparece así como una de las prioridades del organismo para reducir la exposición de la Argentina frente a eventuales shocks externos y reforzar su capacidad de respuesta.
El resultado de esta evaluación definirá si el Gobierno cumple las condiciones de esta nueva instancia del programa y queda habilitado para avanzar hacia el próximo desembolso.



