La barra de San Martín irrumpió en el Mirkin para increpar a Orfila y exigir por Ferreyra
La difusión de un video en redes sociales expuso la intimidad de un episodio de extrema rispidez ocurrido en el corazón de San Martín de Tucumán. En las horas previas al compromiso ante Agropecuario, un grupo identificado con la barra brava del club ingresó a las instalaciones del Complejo Natalio Mirkin para encarar directamente al director técnico Alejandro Orfila, a su cuerpo técnico y a los futbolistas.
El registro audiovisual mostró una conversación frontal que se extendió durante al menos diez minutos en medio de las canchas de entrenamiento. Lejos de tratarse de una visita pacífica de apoyo, los hinchas plantaron reclamos específicos en torno a la dinámica interna del vestuario y al rendimiento colectivo que venía mostrando el equipo en la categoría.
El reclamo por Ferreyra y un ultimátum al vestuario
El eje central del reclamo apuntó a una decisión disciplinaria y futbolística adoptada por el entrenador en las semanas previas:
El pedido de reincorporación: Los integrantes del grupo exigieron explicaciones públicas y privadas sobre el apartamiento del delantero Ferreyra del plantel profesional, instando a la conducción técnica a rever de inmediato la medida y reintegrar al futbolista a la consideración del primer equipo.
Advertencia sin filtros: En medio del intercambio, los barras elevaron el tono y dirigieron un mensaje tajante hacia todo el grupo de jugadores: “El que no tenga ganas de estar en la institución tiene que irse”, reclamando un compromiso absoluto con la camiseta en la recta decisiva del campeonato.
Respuesta contundente en el terreno de juego
Pese al clima hostil vivido en Cebil Redondo y a la incomodidad que generó la irrupción externa en una práctica cerrada, el plantel profesional logró canalizar la presión hacia el plano deportivo. Al día siguiente del incidente en el predio, el Santo salió a la cancha y selló una categórica victoria por 3-0 frente a Agropecuario, un resultado que le permitió descomprimir el ambiente interno y devolver tranquilidad transitoria a Ciudadela.