Por: Nico Vedia15 de septiembre de 2026

La Cámara Federal de Tucumán funcionará en dos salas tras la entrada en vigencia de la reforma

El Poder Ejecutivo promulgó la Ley 27.821, que reorganiza el tribunal de alzada para atender las causas federales de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero. La norma también contempla la creación de una sexta vocalía, aunque su incorporación queda sujeta a la disponibilidad presupuestaria. 

La Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán comenzó formalmente una nueva etapa institucional tras la promulgación y publicación en el Boletín Oficial de la Ley 27.821, que establece una reorganización del tribunal en dos salas permanentes.

La reforma apunta a agilizar el tratamiento de las causas correspondientes al fuero federal de Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero, en un contexto de crecimiento sostenido de la litigiosidad. A partir de la entrada en vigencia de la norma, comenzó además a correr el plazo de 90 días para que la Cámara dicte su propio reglamento de funcionamiento y establezca el régimen de subrogancias para casos de licencias, vacancias o recusaciones.

Uno de los principales cambios previstos por la ley es la creación de una sexta vocalía. Sin embargo, la incorporación del nuevo magistrado estará condicionada a la existencia de los recursos presupuestarios necesarios y al posterior proceso de designación.

Mientras se completa ese procedimiento, la Cámara continuará funcionando con sus cinco integrantes actuales: Fernando Poviña, quien ejerce la presidencia, Ricardo Sanjuán, Patricia Moltini, Marina Cossio y Mario Leal.

Cómo funcionarán las dos salas

La nueva estructura establece que cada sala estará integrada inicialmente por dos magistrados. El quinto integrante tendrá una función de presidencia común y podrá intervenir indistintamente en cualquiera de las dos salas cuando se produzca una discrepancia entre los jueces y sea necesario definir una mayoría para resolver un expediente.

La reforma busca así evitar que todas las causas deban ser analizadas por el tribunal en su integración completa, una modalidad que hasta ahora podía extender los tiempos de resolución.

El proyecto que dio origen a la modificación fue impulsado en el Senado por las tucumanas Sandra Mendoza y Beatriz Ávila, junto con el catamarqueño Guillermo Andrada.

Entre los fundamentos de la iniciativa se señaló que, desde la ampliación de la Cámara a cinco integrantes en 1990 y el posterior traspaso de causas previsionales, el requisito de reunir al menos tres votos coincidentes en cada expediente había generado mayores demoras ante el aumento de la cantidad de procesos.

Con la división en salas, el objetivo es descongestionar el trámite judicial y reducir los tiempos de resolución para quienes recurren a la Justicia Federal, especialmente en causas previsionales, penales, civiles y tributarias.

El esquema no es nuevo dentro de la Justicia Federal argentina: estructuras similares funcionan en las cámaras de Salta, Córdoba, Mendoza, Rosario y La Plata. La reforma busca trasladar ese modelo a la jurisdicción que comprende a Tucumán, Catamarca y Santiago del Estero.