Crisis habitacional: más del 50% de los jóvenes vive en hogares precarios
El acceso a un techo digno se transformó en una barrera casi insalvable para las nuevas generaciones en Argentina. De acuerdo con el primer informe elaborado por el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda —impulsado por la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) y coordinado por el economista Federico González Rouco sobre estadísticas del Indec—, el 52% de los hogares cuyos jefes tienen entre 25 y 34 años presenta déficit habitacional.
A nivel general, el relevamiento correspondiente a la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) determinó que el problema estructural alcanza al 40,3% de los hogares del país (5.983.241 familias), lo que representa a casi seis millones de personas con serias carencias edilicias, sanitarias o de espacio. La problemática se concentra con mayor dureza en el norte argentino y provincias como Tucumán, San Juan, Formosa, Jujuy y Salta.
La brecha etaria del déficit
La precariedad habitacional disminuye a medida que aumenta la edad de los jefes de hogar, dejando en evidencia las dificultades del recambio generacional para consolidar un patrimonio:
De 25 a 34 años: 52% de déficit (la franja más golpeada).
De 18 a 24 años: 46% de los hogares presenta deficiencias.
De 35 a 44 años: Registra un 44% de afectación.
Mayores de 65 años: Cuentan con el nivel más bajo, con un 31% (nueve puntos por debajo del promedio nacional).
Emancipación postergada: Tucumán al frente del ranking
El informe expuso además la imposibilidad de abandonar la casa familiar: existen 2,5 millones de jóvenes de 25 a 35 años que no lograron emanciparse (37% del total de esa franja etaria). De ese grupo, 1,2 millones de personas (46%) convive en viviendas que ya presentan problemas habitacionales, configurando un escenario de hacinamiento.
En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires concentra más de un millón de jóvenes no emancipados (40% del total nacional), secundada por Córdoba y Santa Fe. Sin embargo, al ponderar los datos por población provincial, Tucumán lidera el país con el 56% de sus jóvenes (137.000 personas) viviendo con sus padres o suegros, superando a Santiago del Estero (53%) y Jujuy (53%). Desde el Observatorio estiman que este segmento no independizado representa una demanda latente de al menos 500.000 viviendas.
Las cinco capas del déficit habitacional
La metodología del estudio clasifica las deficiencias en cinco niveles acumulativos:
Vivienda nueva (déficit cuantitativo): Involucra a casi 2 millones de hogares (13,2%) que precisan un inmueble nuevo. Esto engloba situaciones de allegamiento (430.113 hogares que comparten techo y gastos de forma deficitaria), construcciones irrecuperables con piso de tierra o techos de paja y chapa (127.916 hogares) y viviendas radicadas en entornos de riesgo ambiental o inundables (casi 1,4 millones).
Mejoras y servicios (déficit cualitativo): Abarca a casi 4 millones de hogares adicionales que habitan en estructuras recuperables pero con hacinamiento crítico (tres o más personas por dormitorio) o con carencias graves de infraestructura básica, como falta de agua potable, baño adecuado, desagües y red cloacal.