Cambio en la telefonía celular: qué pasará con 6 millones de usuarios de Telefónica
El mercado de las telecomunicaciones en Argentina registró un movimiento histórico. La Autoridad Nacional de la Competencia (ANC) aprobó formalmente a la empresa Metrotel como compradora de los activos y carteras de clientes que Telecom estaba obligada a desinvertir para recibir luz verde en la adquisición de Telefónica. La resolución involucra la transferencia directa de seis millones de líneas de telefonía celular y cerca de 200.000 abonados de internet domiciliario por banda ancha fija.
Con esta determinación regulatoria, Metrotel —propiedad de los fondos internacionales Riverwood Capital Partners y Blackstone Tactical Opportunities Advisors— concretará su ingreso formal al negocio minorista y residencial de consumo masivo, tras desempeñarse históricamente como proveedora corporativa y mayorista de infraestructura de fibra óptica.
Distribución de clientes y derechos de los usuarios
Las pautas antimonopólicas fijadas por la ANC establecieron exigencias específicas para evitar una concentración excesiva en el sector:
Reparto geográfico: De los seis millones de clientes móviles, cuatro millones corresponden al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y los dos millones restantes se distribuyen en el interior del país sin cupo provincial prefijado.
Exclusión de competidores: La normativa prohibió expresamente que la cartera fuera absorbida por Claro, la otra gran operadora del mercado local.
Portabilidad y libre elección: Los usuarios que sean transferidos a Metrotel no tienen obligación de permanencia; conservan intacto su derecho a solicitar la portabilidad numérica o cambiar de prestador si deciden no continuar con la nueva compañía. Idéntica libertad rige para el servicio de internet por cable o fibra.
Límites de mercado: El dictamen antimonopolio busca evitar que la fusión Telecom-Telefónica alcance un 70% de cuota nacional, reduciendo la concentración final a una cifra cercana al 50%.
Próximos pasos y contradicción política
Tras el aval oficial, Telecom y Metrotel abrirán una mesa de negociación para fijar el precio definitivo de la cesión de la cartera, entendimiento que luego deberá ser homologado por la ANC. Desde Telecom calificaron en su momento las exigencias como "excesivas", aunque no acudieron a la vía judicial y postularon a Metrotel y a la consultora Together Business Consulting como agente de monitoreo.
El avance administrativo deja expuesto un contraste en la cúspide del Gobierno: mientras los organismos de control técnico sellaron la aprobación de la operación comercial, el presidente Javier Milei mantiene fijado en su perfil de X un mensaje donde aseguraba que impediría la compra de Telefónica por parte de Telecom.